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Novelas

Carta a Charo cumple 20 años

Con el año nuevo quiero contaros una pequeña historia que nació hace hoy exactamente 20 años. Tal día, más o menos a esta misma hora, empecé a escribir CARTA A CHARO, que en su inicio no iba a pasar de ser un relato muy corto, la primera carta y nada más, pero al terminarla se me ocurrió añadirle aquello de “no se lo digas a Antonio”, y entonces pensé que no podía quedarse así, que debía continuar, la verdad es que tenía mucha curiosidad por saber qué es lo que la protagonista no quería que Charo le dijese a su marido.

Parece una tontería, ¿verdad?, la escritora curioseando en la vida privada de sus personajes, pero así suele pasar, y así  se desarrolló esta novela, con la particularidad de que cada carta está  redactada el mismo día de la fecha que aparezca en la misiva. Intervalos irregulares de tiempo entre unas y otras y la última también escrita en su día con la fecha, como todas las demás. Fueron varios meses y os aseguro que me divertí mucho  haciéndolo. El personaje de Charo me  enamoró desde que aparece respondiendo, porque sin Charo no habría novela, o sea que le debo mucho, es una mujer tan viva que se escapa de la letra impresa y en la acertada opinión de un lector, “¡es todo un hallazgo!”

En fin, esta es mi pequeña historia de aniversario para celebrar el cumpleaños de CARTA A CHARO,  ahora también en inglés, LETTER TO CHARO, traducida por Olga Núñez Miret.

Donde se esconde la imaginación

También lo podríamos denominar el almacén de las ideas, el lugar de donde surgen cuando un escritor comienza su novela, relato o cuento infantil.

Existen ideas peregrinas respecto a la creación literaria, hay gente que piensa que el escritor es una especie de médium que cae en trance apenas comienza su obra de turno, vaya, que desde el Más Allá le están dictando lo que ha de narrar, y eso no es cierto ya que equivaldría a que ningún autor lo es de su obra condicionándole al papel de robot frente a la máquina de escribir, hoy en día ordenador, antaño pluma de ave.

Escribimos nosotros porque nosotros lo pensamos, nosotros y nadie más. Las ideas no surgen por arte de magia sino de nuestro cerebro, de ese maravilloso almacén de recuerdos propios o aprendidos, de enseñanzas recibidas, de experiencias y de vivencias buenas y malas, y como no pensamos lentamente nuestras ideas surgen veloces, tanto, que a veces hasta nos parece increíble que se nos puedan haber ocurrido. Es así y no hay más.

Yo podría daros muchos ejemplos personales como escritora, pero voy a comentar uno, muestra para hacer más comprensible el mecanismo de la inspiración.

EL PERRO DE PORCELANA es el elegido al ser el más reciente que he publicado.

Sin ser copia de ninguna lectura concreta, sí reconozco que se halla inspirado en aquellas maravillosas historias fantásticas que se leen siempre en ciertas etapas juveniles de la vida, cuanto más fantásticas más emocionantes. A ello hay que ir añadielperrodeporcelanaendo el elemento de lo maravilloso espigado en la mitología irlandesa por un lado y por el otro en el clásico, y siempre muy atractivo, mundo de la piratería.

Ahora bien, ¿cómo se me ocurrió la novela, cuál fue su germen?, pues algo tan sencillo cual descubrir, en un manual de razas de perros, la foto, magnifica fotografía, de un perro de porcelana, así denominado por la blancura de su pelaje, que salpicaban discretamente unas pocas manchas cobrizas. La imagen y el nombre se me quedarían grabadas y no hacía más que preguntarme qué es lo que yo podía hacer con semejante personaje de nombre tan fascinante. Y así, poco a poco, fue surgiendo la novela en mi cerebro, con influencias muy marcadas en el estilo y el lenguaje, eso sí, de la literatura del siglo XIX, tal fue el nacimiento de EL PERRO DE PORCELANA.

Debo confesar que me lo pasé muy bien desarrollando el argumento y que darle el toque de los viajes en el tiempo fue todo un acierto por mi parte, máxime cuando un tema tan clásico no se presta a manipulaciones futuristas, ¿qué rincón de mi mente escondía esta sorpresa?


Enlace relacionado: El perro de porcelana  

Tres novelas que escribí simultáneamente

Era la primera vez que lo hacía y el resultado fue sorprendente.

El 2 de enero de 1997 empecé a escribir CARTA A CHARO y en el mes de febrero del mismo año di comienzo a EL PERRO DE PORCELANA, rematando la faena a finales de marzo del 97, con LA CANCIÓN DE LA MANZANA.

Como las escribía al mismo tiempo no me di cuenta de un detalle en el que caí cuando ya estaba muy avanzada, o sea, que había conseguido sin proponérmelo, que cada una de ellas no se pareciese en nada a la otra, cosa que podía haber sucedido simplemente en el lenguaje, pero no fue así por suerte y las tres hermanas vinieron al mundo mellizas pero no gemelas, tierna y nostálgica CARTA A CHARO, de ficción fantástica EL PERRO DE PORCELANA y sumamente cómica y divertida LA CANCIÓN DE LA MANZANA.

Hoy me siento muy orgullosa de haberlas escrito, y, también, ¿por qué no decirlo?, maravillada de haberlo podido conseguir sin darme cuenta.

Como anécdota diré que CARTA A CHARO, siendo la primera, fue la última en ser terminada, porque cada carta tiene una fecha, y la fecha coincide con el día en que fue escrita.


Enlaces relacionados:
Carta a Charo  El perro de porcelana  La canción de la manzana