No os asustéis, no se trata de letras bancarias sino de letras de molde, de esas que sirven para escribir. Me explico.

Ya hace tiempo que leí en diversas páginas FB, las quejas de much@s usuari@s acerca del tamaño de las letras impresas, a las que luego vinieron a agregarse las de la tinta en negro y en color. Esas quejas son muy elementales y ahora, con el paso del tiempo han aumentado.

Procederemos por orden:

Primero fue el tamaño de la letra que se iba empequeñeciendo con el transcurso de los años, quizá por cuestión de espacio para poner mas páginas, luego vino el color de la tinta, cada vez más débil hasta convertirse en un gris aguado… Bien, sumemos letra pequeña y color desvaído, lo que significa, en opinión de muchos lectores, entre los que me incluyo, un tormento para la vista por excelente que esta sea, y no me estoy refiriendo como problema a la edad ya que hasta l@s niñ@s pueden llevar gafas, me estoy refiriendo a que una buena higiene visual comienza por no forzar los ojos prematuramente, y peor resulta si las personas ya tienen problemas.

Una letra impresa clara y legible es una bendición para el lector habitual, pero se ve que hasta eso se está convirtiendo en un lujo, incluso el color del papel no ayuda debido a su baja calidad, ahora hablo concretamente de los libros, y un papel de mala calidad, o barato, empobrece el color de la letra aún más.

Así las cosas, la lectura puede convertirse en una tarea incómoda y descorazonadora sólo apta para personas con buena vista que gradualmente irá yendo a menos.

Los cuentos infantiles suelen tener una letra grande y se entiende porque los textos tienden a ser cortos y abundan los dibujos, pero el hecho de que la letra grande pase a ser diminuta, si el lector es adulto, no es justificable, y ya sería hora de que se tuviera en cuenta ese aspecto de la cuestión.

Incluso las revistas se suman a este desconcierto al superponer letras en blanco sobre fondos de texto en tonos súper pálidos.

¿Causa tanto esfuerzo simplificar las cosas?