Lo que primero me atrajo de este libro fue el título, lo encontré original y prometedor, y cuando empecé a leerlo quedé definitivamente conquistada. Mo de La Fuente, ha escrito una gran novela, una magnífica novela que si hace 20 años hubiéramos encuadrado en la ciencia-ficción, ahora ya no, es demasiado actual en su reflejo de la incertidumbre y la angustia que el día a día nos trae a través de los titulares de prensa.

Los personajes son entrañables y acabas considerándolos tus amigos, sufres con ellos y te enterneces. Despiertan tu instinto protector.

La novela está escrita con buen pulso y el interés no decae ni un instante en cuanto la empiezas a leer, realizándose el milagro de que el suspense te atrapa y devoras más que lees el libro. Repito, una gran obra valiente, nueva y fascinante. Todo un descubrimiento.

Una novela escrita sin ñoñas sensiblerías incluso en sus escenas más dramáticas, que, efectivamente, te hacen llorar aunque estén descritas con gran sencillez, lo que demuestra una vez más la profesionalidad de su autora.

En suma, debe leerse porque pocas veces se encuentra una novela tan bien escrita y tan buena.


Enlaces relacionados:
Mo de la Fuente Los pobres siempre andamos mirando al suelo